ROMANCE DEL NIÑO PERDIDO
 
 
Versiones del 'Romance del Niño perdido'
 
 





















*

[ I ]

- A tu puerta está un niño
más hermoso que el sol bello,
y dice que tiene frío
y el pobrecito está en cueros.

- Anda y dile que entre,
se calentará,
porque en este pueblo
ya no hay caridad,

y nunca la ha habido
y nunca la habrá.

Santo, santo, es,
santo es el Niño
que nació en Belén.

Entra el Niño y se calienta
y después de calentado
le pregunta la patrona
de qué pueblo es su reinado.

- Mi padre y mi madre ya son de Belén,
mi hermano y mi hermana de Jerusalén.

Santo, santo, es,
santo es el Niño
que nació en Belén.

- Hazle la cama y la alcoba
a ese niño con primor.

- No, señora, no quió cama,
que mi cama es un rincón.
Mi cama es el suelo donde yo nací
y hasta que yo muera ha de ser así.

Santo, santo, es,
santo es el Niño
que nació en Belén.

Ë


























Fuentes:

Paniagua, Juan ( "El Juanelo" )
Romance del Niño perdido.
[versión de Medina del Campo (Valladolid)]
Recopilado por Antonio Sánchez
En : A la lumbre del Portal, Tahona.
Madrid : Sonifolk (Cantes del Pueblo), 1983.


[ II ]

Cuando caminaba con sus padres, José y María, camino del templo, el niño Jesús se perdió entre la multitud. San José decía: "Irá con su madre". La Virgen decía: "Irá con su padre".

- A tu puerta llama un niño,
tiene túnica morada,
tiritando está de frío,
pidiendo por Dios posada.

- Entra, niño, entra
y te calentarás,
porque en este pueblo
ya no hay caridad,

Entra el niño y se calienta
y, después de calentado,
le pregunta la patrona
de qué patria y qué reinado.

El niño responde:
yo soy de Belén,
mi madre es del Cielo,
mi padre también.

Estando los tres cenando,
las lágrimas se le caen.
- ¿Por qué lloras, niño hermoso?
- De ver la cena que hay.

Mis padres de pena
no podrán comer
y, aunque tengan ganas,
no tendrán con qué.

- Hace la cama a este niño
hácesela con agrado,
que quedará en nuestra casa
como hijo regalado.

El niño responde:
- Eso no, señora,
que tengo una madre
que el Cielo la adora.

Mi cama es el suelo
desde que nací
y hasta que en cruz muera
ha de ser así,

Que me voy al templo
que el templo es mi casa
y algún día iréis
a darme las gracias.

- íJesús, este niño,
en todo es dichoso.
En mi vida he visto
niño más hermoso!

Luego le encontraron en el templo predicando.

Ë





 

Gracia Fernández Valbuena
[versión de Mansilla de las Mulas (León)]
Transmisión oral.


[ III ]

- Madre, a la puerta hay un niño,
más hermoso que el sol bello,
llorando, muerto de frío,
y sin duda viene en cueros.

- Pues dile que entre,
se calentará,
porque en esta tierra
aún hay caridad.

Entra el niño y se calienta
y, después de calentado,
le pregunta la patrona
de qué tierra es su reinado.

- Mi madre es del Cielo,
mi padre, también,
yo bajé a la tierra
para padecer.

- Hazle la cena a ese niño,
hásela bien de contado,
y le tendremos en casa
como niño regalado.

Y entonces responde:
- Eso no, señora,
que tengo una madre
que el Cielo la adora.

- ¡Cuánto quieres a tu madre!
- Sí, señora, que la quiero,
tres días que no la he visto,
tres mil años se me han hecho.

- Mira que es el niño
en todo gracioso,
en mi vida he visto
niño más hermoso.

- Hazle la cama a ese niño,
hásela con devoción.
- No me la haga usted, señora,
que mi cama es un rincón.

Mi cama es el suelo,
desde que nací
y, hasta que en cruz muera,
ha de ser así.

A la mañana siguiente
el Niño se levantó.
- Quede usted con Dios, señora,
usted se quede con Dios.

- Adiós, niño hermoso,
quedo enamorada,
quiera Dios que halles,
a tu madre amada,

y si no la hallares,
vuélvete a mi casa.
- Volveré otro día
a darle las gracias.

Su madre le anda buscando
por calles y callejones.

- ¿Ha visto usted mi hijo amado,
al sol de los mismos soles,
al que nos alumbra
con sus resplandores?

- Por si acaso yo le viera,
deme las señas, señora.
- Tiene los cabellos rubios
y es blanco como la aurora.

De carita blanca
y ojitos morenos,
la noche está obscura,
nos alumbran, ellos.

- María dice a José:
- ¿Qué ha sido de nuestro niño?
- No te asustes, porque está
en el templo recogido.

Y el Niño perdido
allí fue encontrado,
San José y María,
de gozo, lloraron.

Ë



Fuentes:

Lolita
Lolita - Cantares y juegos de las niñas /
[recopilado por]
Augusto C. de Santiago y Gadea
Edición digital basada en la ed. de Madrid,
Est. Tip. de los Hijos de Tello, 1910, 2¬ ed.
Col. Carmen Bravo Villasante.

La composición figura en la Sección:
'Cantares de los corros'.

Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

http://cervantesvirtual.com/

[ IV ]

- Madre, en la puerta hay un niño
más hermoso que el sol bello
que dice que tiene frío,
el pobrecito está enfermo.

- Pues dile que suba,
se calentará,
porque en este mundo
ya no hay caridad.

Ni nunca la hubo
ni nunca la habrá.

Sube el niño y se sentó
y mientras que se calentaba,
la señora le pregunta
de qué tierra y de qué patria.

Y el niño responde:
- Yo soy de Belén,
mi madre en el Cielo
y mi padre también.

Hazle la cena a este niño,
hácesela con cuidado,
que comerá con nosotros
como un hijo regalado.

Y el niño responde:
- Eso no, señora,
que en el Cielo tengo
una madre que adora.

Hazle la alcoba a este niño,
hácesela con primor.
- Señora, no quiero cama,
que mi cama es un rincón.

Mi cama es el suelo
desde que nací.
Y hasta que en cruz muera
ha de ser así.

Ë




















































Álvarez Lombas, Paulina
[Versión de Villasimpliz (León)]
Transmisión oral
[Informante:
María Marta Greco (Argentina)]


[ V ]

- Madre, en la puerta hay un niño
más hermoso que el sol bello,
y dice que tiene frío,
mas, sin duda, es que está en cueros.

- Pues dile que entre
y se calentará,
porque en este pueblo
ya no hay caridad,

ni nunca la ha habido
ni nunca la habrá.

Entró el Niño muy cortés,
a la lumbre, a la cocina,
y a la patrona saluda
dándole los buenos días.

La patrona dice:
- Siéntate, muchacho,
si lloras de frío
te irás calentando.

Estándose calentando
las lágrimas se le caen,
y la patrona le dice:
- ¡Oh, niño, por qué lloráis!

- Hoy hace tres días
que yo me he perdido
y estarán mis padres
sin haber comido.

Y, aunque tengan ganas,
no tendrán con qué;
y esto es lo que lloro
y lo que lloraré.

- Hazle la cama a este niño
en la alcoba y con primor.
- No me la haga usted, señora,
que mi cama es un rincón.

- Mi cama es el suelo
desde que nací
y hasta que me muera
ha de ser así.

- Al amanecer la aurora
el Niño se levantó
y a la patrona le dice:
- Patrona, quede con Dios.

- Que me voy al templo
porque allí es mi casa
y allí vendrán todos
a darme las gracias.

- Anda con Dios, niño hermoso,
de ti quedo enamorada,
quiera Dios que encuentres hoy
a tu madre idolatrada.

Y, si no la encuentras,
vuélvete a mi casa,
que aquí vendrán todos
a darte las gracias.

Ë



Fuentes:

Grupo Virgen de la Peña
[Brihuega (Guadalajara)]


[ VI ]

- Madre, en la puerta hay un niño
más hermoso que el sol bello,
yo digo que tendrá frío,
porque el pobre viene en cueros.

- Pues dile que entre
y se calentará,
porque en esta tierra
ya no hay caridad,

porque en esta tierra
ya no hay caridad.

Entró el Niño y se sentó
y, apenas se calentaba,
le pregunta la señora
de qué tierra y de qué patria.

- Mi padre del Cielo,
mi madre también.
Yo bajé a la Tierra
para padecer,

yo bajé a la Tierra
para padecer.

- Hazle la cama a este niño
en la alcoba y con primor.
- No me la haga usted, señora,
que mi cama es un rincón.

Mi cama es el suelo
desde que nací
y, hasta que me muera,
ha de ser así,

y, hasta que me muera,
ha de ser así.

Estando cenando el Niño,
las lágrimas se le caen.
- Dime, niño, ¿por qué lloras?
- Que me acuerdo de mi madre.

Mi madre de pena
no podrá comer
si no la consuela
señor San José,

si no la consuela
señor San José.

A otro día por la mañana,
el Niño se levantó
diciéndole a la patrona
que se quedara con Dios,

que se iba al templo
que esa era su casa,
donde vamos todos
a dar alabanzas.

donde vamos todos
a dar alabanzas.

Ë







Familia Gilabert-Carrillo
[versión de Jaén]
Tranmisión oral.


Índice del 'Cancionero navideño'