ROMANCE DE LA HUIDA A EGIPTO
 
 
Versiones del 'Romance de la huida a Egipto'
 
 











*

VERSIONES SIMPLES
( I a VIII )
"LA FE DEL CIEGO", "LA VIRGEN Y EL CIEGO" o "EL NARANJEL"



[ I ]

Camina la Virgen pura,
camina para Belén;
el camino, como es largo,
pide el Niño de beber.
Las aguas están muy turbias,
que no se pueden beber.

En lo algo de aquel cerro
ricas naranjas se ven;
las está guardando un ciego,
ciego de rica vejez.
-Ciego, deme una naranja,
que mi Niño tiene sed.
-Cójala usté, gran señora,
que yo no la puedo ver.

La Virgen, con cortedad,
no ha cogido más que tres;
una le dio a su niñito,
otra a su esposo José,
otra se quedó en la mano
para el Niño entretener.

Apenas se va la Virgen
el ciego comienza a ver.
-Ciego, ¿quién te ha dado la vista?
-Me la ha dado una mujer:
no sé si será la Virgen
o su esposo San José.

Ë


Fuentes:

Cancionero
Cancionero popular /
[recopilado por]
José Calles Vales
Madrid : Editorial Libsa, 2000

La composición figura en la Sección:
'Cantares religiosos'.


[ II ]

Camina la Virgen pura,
camina para Belén,
y en el medio del camino,
pide el Niño de beber.
- No pidas agua, mi vida,
no pidas agua, mi bien,
que vienen las fuentes turbias
y no se puede beber.

Allí arriba, en aquel alto,
hay un hermoso vergel
con naranjas, que las cuida,
un pobre hombre que no ve.
- ¿Me da usted una naranja,
para el niño entretener?
- Coja usted, buena señora,
las que sean menester.

Según coge una tras otra,
florecen de tres en tres;
cuando la Virgen se aleja,
el ciego comienza [principia] a ver.
- ¿Quién es esa gran señora,
que a mí me hizo tanto bien?
En los ojos me dio vista,
y en el corazón también.
Será la Virgen María,
que otra no ha podido ser.

Ë





Cancionero
Cancionero popular /
[recopilado por]
José Calles Vales
Madrid : Editorial Libsa, 2000

La composición figura en la Sección:
'Cantares religiosos'.

Lolita
Lolita - Cantares y juegos de las niñas /
[recopilado por]
Augusto C. de Santiago y Gadea
Edición digital basada en la ed. de Madrid,
Est. Tip. de los Hijos de Tello, 1910, 2ª ed.
Col. Carmen Bravo Villasante.

La composición figura en la Sección:
'Cantares de los corros'.

Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

http://cervantesvirtual.com/

[ III ]

Camina la Virgen pura,
camina para Belén
y en medio del camino
pide el niño de beber.
¿Qué te daré yo?, hijo mío,
qué te daré yo, mi bien,
las fuentes ya se han secado,
los ríos no quieren correr.

Allí arriba en aquel alto
hay un lindo naranjel,
que lo guarda un cieguecito,
ciego que gota no ve.
-Deme ciego una naranja
para este niño que tiene sed.
-Entre usted buena señora
y coja las que ha menester.

Cogía de una en una,
salían de tres en tres,
y la ramita que caía
volvía a florecer.
-¿Quién será esa señora
que me ha hecho tanta merced.
Será la Madre de Dios
y el Hijo de Dios también.
Si yo la viera, si yo la volviera a ver
le daría todas las naranjas de mi naranjel.

Ë


















Fuentes:

Príncipe Porro, Candelaria
[versión de Alagón (Zaragoza)]
Transmisión oral
[Informante:
Pilar Ordoyo Pantaleón (Madrid)]


[ IV ]

Camina la Virgen pura
camino de Nazareth,
con su Niñito en los brazos,
que más bello que el sol es.
A la mitad del camino
pidió el Niño de beber.
- No pidas agua, mi vida
no pidas agua, mi bien,
que van los ríos muy tubios
y ya no se "puen" beber.

Un poquito más "alante"
hay un verde naranjel
cargadito de naranjas
que ya más no "pue" tener.
Un ciego lo está cuidando,
ciego que no puede ver.
- Ciego, mi buen cieguecito,
si una naranja me dieras
para la sed de este niño
un poquito entretener.

- Coja usted, buena señora,
coja usted, buena mujer,
y en cogiendo para el Niño,
coja las que quiera usted.
La Virgen, como era Virgen,
no cogía más que tres;
el Niño, como era niño,
todas las quiere coger;
cuantas el Niño cogía
volvían a florecer.

- Toma, ciego, este pañuelo,
limpia los ojos con él.
Apenas se fue la Virgen,
aquel ciego empezó a ver.
- ¿Quién sería esa Señora,
que me ha hecho tanto bien?
Si será la Virgen pura
y el Niñito de Belén,
si será la Virgen bella
y el glorioso San José.

Ë



 

Cantes
En : Cantes Andaluces de Navidad.
Pax (Discoteca Popular Católica), 1959.

Mundo Flamenco.

http://caf.cica.es/mundo_flamenco/ revista/n004/salida05.html


[ V ]

Camina la Virgen Pura
de Egipto para Belén
y a la mitad del camino
pidió el Niño de beber.
- No pidas agua, mi vida,
no pidas agua, mi bien,
que los ríos bajan turbios
y no se puede beber.

Allá arriba en aquel alto,
hay un rico naranjel
y el hombre que lo cuida,
es un ciego que no ve.
- Ciego, dame una naranja,
pa este niño que trae sed.
- Coja usted las que usted quiera,
las que sea menester.

El Niño como era niño
no dejaba de coger,
las que cogía la Virgen
volvían a florecer.
Apenas se va la Virgen
el ciego "comenza" a ver.

¿Quién ha sido esa señora?
¿Quién ha sido esa mujer?
que en los ojos me ha dao luz
y en el corazón también.
Ha sido la Virgen Pura
que va de Egipto a Belén.

Ë

















Fuentes:

Joaquín Díaz
La fe del ciego.
[Soria]
En : Villancicos, Romances y Aguinaldos.
Madrid : Tecnosaga, 1989.


[ VI ]

La Virgen va caminando,
caminito va,
caminando hacia Belén.
Como es tan largo el camino
que tiene que andar
al Niño le ha dado sed.
- No pidas, bien mío,
agua de beber,
que turbia el arroyo
la suele traer.

A la orilla del camino
que cercado está,
naranjas suelen coger;
que lo guarda un viejecito
con perro y zagal,
viejecito que no ve.
- ¿Le da usted alguna?
- Escójala usted.
- Es para este niño
que quiere beber.

Baja del monte y no tardes,
baja Pascual,
y coge romero y miel,
romero y miel,
y coge romero y miel.
Y, antes que la noche venga,
baja Pascual,
quiero llegar a Belén,
romero y miel,
quiero llegar a Belén.

A la salida del huerto
que cercado está
ha empezado el ciego a ver.
- ¿Quién ha sido esta señora,
lo sabes zagal,
que me trajo tanto bien?
La Virgen María
que va hacia Belén
dio luz a mis ojos
y al alma también.

(Baja del monte y no tardes, ...)

Ë



 

Coral Cordobesa de Los Pedroches
En : Navidad en España -
Villancicos Tradicionales Españoles.
Madrid, CBS/Sony, 1993.


[ VII ]

La Virgen va caminando
con el Niño y San José
y a la mitad del camino
pidió el Niño de beber.
- No pidas agua, mi vida,
no pidas agua, mi bien,
que las aguas vienen turbias
y no se pueden beber.

Allí arriba hay una huerta
que ricas manzanas tié
y la guarda un pobre ciego
pobre ciego y nada ve.
- Ciego, dame una manzana
pa mi niño entretener.
- Cójala, buena señora,
las que hubiera menester.

La Virgen como era humilde
no ha cogido más que tres,
una le ha dado a su niño
y otra le dio a San José,
y otra se quedó en su mano
para la Virgen oler.

Come el Niño la manzana
y el ciego comenzó a ver.
- Ciego, ¿quién te ha dao la vista,
quién te ha hecho tanto bien?
- Me lo ha hecho la Virgen pura
con su Niño y San José.

Ë




 Fuentes:

Tahona
La Virgen y el ciego.
[Informante: Marina López,
Traspinedo (Valladolid)]
Transcrito por Antonio Sánchez
En : A la lumbre del Portal.
Madrid : Sonifolk (Cantes del Pueblo), 1983.


[ VIII ]

La Virgen va caminando
con su esposo San José
y su hijo Manolito
que camina pa Belén.
En la mitad del camino
al Niño le ha entrao sé.
- No pidas agua, mi vía,
no pidas agua, mi bien,
que los ríos van muy turbios
y no se pueden beber.

Allá arribita hay un huerto
y en el huerto un naranjel,
y el labrador que lo labra
es un ciego que no ve.
- Dame, ciego, una naranja
para el niño entretener.
- Entre usté, señora, y coja
las que sean menester.
La Virgen, como es tan corta,
nada más que cogió tres.

Una le dio a su hijo
y otra a su esposo José;
y otra se quedó con ella
para probarla también.
Y a la salida del huerto
el ciego comienza a ver.
- ¿Quién ha sido esta señora
que me ha hecho tanto bien?
Será la Virgen María
que camina pa Belén.

Ë



 

Ana Reverte
y Coro del Buen Suceso (Los Corrales)
En : Villancicos Populares Andaluces.
Barcelona, Ediciones Musicales Horus, 1991.


VERSIONES SIMPLES
( IX a XIII )
"LA MARCHA A EGIPTO" o "EL MILAGRO DEL TRIGO"



[ IX ]

A Belén van caminando
huyendo del rey Herodes
y por el camino pasan
hambres, fríos y calores.
Al Niño lo llevan
con mucho cuidado
porque el rey Herodes
quiere degollarlo.

Yendo por el caminito
con un labrador se encuentran;
le pregunta la Señora:
"dime, labrador, ¿qué siembras?"
Y el labrador dice:
"estas pocas piedras
para otro año
empedrar mi era."
"Pues, si piedras siembras,
que piedras se vuelvan."

Tanta fue la profusión
que el Señor mandó de piedras
que el quiñón parecía
una grandísima sierra.
Aquel fue el castigo
que Dios le mandó
por ser mal hablado
aquel labrador.

Camino más adelante
otro labrador se encuentran;
le pregunta la Señora:
"dime, labrador, ¿qué siembras?"
El labrador dice,
con mucho cariño:
"Señora, sembrando
este poco trigo,
para que a otro año
esté bien nacido."

"Pues ven mañana a segarlo
sin ninguna detención
que este milagro lo hace
el Divino Redentor."
Y este fue el milagro
que Dios le mandó
por ser bien hablado
aquel labrador.

Labrador de buena fe
a la noche va a su casa
a su mujer y a sus hijos
les cuenta lo que le pasa.
Busca los peones
para ir al trigo
que ya estaba seco,
granado y florido.

Estando sacando el trigo
pasaron cuatro a caballo.
Por una mujer, un viejo
y un niño van preguntando.
El segador dijo:
"cierto es que los vi
estando sembrando
pasar por aquí."

"Pues, si tanto tiempo hace,
ya nos vamos a volver,
que por mucho que corramos
no los podremos coger."
Y este fue el milagro
que Dios le mandó
por ser bien hablado
aquel labrador.

Ë



Fuentes:

Cancionero
[versión de Beas de Segura (Jaén)]
Cancionero popular de Jaén /
[recopilado por]
María de los Dolores Torres Rodríguez de Gálvez
Jaén : Instituto de Estudios Giennenses, 1972.


[ X ]

Camina la Virgen pura,
camina hacia Belén,
y en el camino ha pasado
mucho frío y mucha sed.
Y llevan al Niño
con mucho cuidado,
porque el rey Herodes,
porque el rey Herodes
quiere degollarlo,
quiere degollarlo,
quiere degollarlo.

A la mitad del camino
a un labrador que allí vieron
le ha preguntado la Virgen:
"Labrador, ¿qué estás haciendo?"
Y el labrador dijo:
"Señora, sembrando
este poco trigo,
este poco trigo
para el otro año,
para el otro año,
para el otro año."

"Mañana ven a segarlo
sin ninguna prevención,
este milagro lo hace
el divino Redentor.
Si acaso vinieran
por mí preguntando,
dices que me viste,
dices que me viste,
estando sembrando,
estando sembrando,
estando sembrando."

Fue el labrador a su casa
con alegría, y contó
todo lo que le pasaba,
todo lo que le pasó.
Buscó segadores
alegre y contento
pa segar el trigo,
pa segar el trigo
que ya estaba seco,
que ya estaba seco,
que ya estaba seco.

Estando segando el trigo,
pasaron los de a caballo
preguntando por un niño,
una mujer y un anciano.
Y el labrador dijo:
"Cierto que los vi,
estando sembrando,
estando sembrando
pasó por aquí,
pasó por aquí,
pasó por aquí."

Se vuelven los de a caballo,
mil reniegos que echaban
al no poder conseguir
el intento que llevaban.
Y el intento era,
y el intento fue
degollar al niño,
degollar al niño,
que nació en Belén,
que nació en Belén
que nació en Belén.

Ë









Cancionero
Cancionero popular /
[recopilado por]
José Calles Vales
Madrid : Editorial Libsa, 2000

La composición figura en la Sección:
'Cantares religiosos'.





[ XI ]

Camino de Egipto van
huyendo del rey Herodes.
Camino de Egipto van
perseguidos de ladrones.
Al Niño le llevan
con mucho cuidado,
porque el rey Herodes
quiere destrozarlo.

A pocos pasos que anduvon
con un labrador se vieron;
la Virgen le preguntó:
- Labrador, ¿qué estás haciendo?
El labrador dice:
Señora, sembrando
un poco de piedra
para aquí a otro año.

Fue tanta la confusión
que el Señor echó de piedras
que parecía un peñón
de una grandísima sierra.
Este es el castigo
que el Señor le dio
por ser mal hablado
aquel labrador.

A pocos pasos que anduvon
a otro labrador se vieron.
La Virgen le preguntó:
- Labrador, ¿qué estás haciendo?
Y el labrador dice:
Señora, sembrando
un poco de trigo
para aquí a otro año.

Pues ven mañana a segarlo,
y no tengas detención,
porque el milagro le hace
el Supremo Creador.
Y el sol de los soles,
el sol de los soles,
el que nos alumbra
con sus resplandores.

Desotro día temprano
fueron a coger el trigo,
se quedaron admirados
al ver tan grande prodigio.
Y es que nunca han visto
ni esperaban ver
en tan poco tiempo
trigo como aquél.

Estando segando el trigo
vieron cuatro de a caballo,
por una mujer y un niño
y un viejo van preguntando.
- Si ustedes lo han visto.
- Cierto es que les vi,
sembrando este trigo
vinon por aquí.

Relinchaban los caballos,
dos mil reniegos echaban,
en ver que no habían logrado
el intento que llevaban.
El intento era
de cogerles presos
para degollarle
al Rey de los Cielos.

Ë



 

Joaquín Díaz
El milagro del trigo.
[Valladolid]
En : Villancicos, Romances y Aguinaldos.
Madrid : Tecnosaga, 1989.


[ XII ]

Cuando la Virgen fue a Egipto
huyendo del rey de Herodes
pasaron por los caminos
mil fatigas y sudores.
Y al Niño lo llevan
con mucho cuidao,
porque el rey de Herodes
quiere degollarlo.

Andando por los caminos
un labraor que se encuentran;
y le ha preguntao la Virgen:
"Labraor, ¿qué es lo que siembras?"
Y el labraor dice:
"Señora, sembrando
unas pocas piedras
que son pa otro año."

Fue tanta la multitud
que el Cielo mandó de piedras
que parecía toa aquella haza
una grandísima sierra.
Y ese fue el castigo
que Dios le mandó
por ser mal hablao
a aquel labraor.

Andando más adelante
otro labraor se encuentran;
y le ha preguntao la Virgen:
"Labraor, ¿qué es lo que siembras?"
Y el labraor dice:
"Señora, sembrando
un poquito trigo,
que es para otro año."

"Venid mañana a segarlo
sin ninguna detención,
que este milagro lo manda
Nuestro Divino Señor.
Y, si por nosotros
vienen preguntando,
vosotros diréis
que 'estando sembrando'."

El labraor, por la noche,
muy contento va a su casa,
contándole a su mujer
toíto lo que le pasa.
Buscan los peones
y al otro día fueron
a segar el trigo
que ya estaba seco.

Estando segando el trigo
ven tres hombres de a caballo.
Por una mujer y un niño
y un viejo van preguntando.
Dicen los peones:
"Cierto es que los vi,
estando sembrando,
pasar por aquí."

Montados en sus caballos,
diez mil reniegos echaban
de ver que no se les cumple
el intento que llevaban.
Y el intento era
de llevarlos presos
y entregar al Niño
al reye soberbio.

Ë













Fuentes:

Andaraje
La huida a Egipto.
[Informante: Ana Josefa Pérez,
Jódar (Jaén)]
En : Cancionero Anónimo y Popular de Jaén,
vol. III.
Diputación Provincial de Jaén.
Instituto de Cultura, 1986.


[ XIII ]

La Virgen camina a Egipto
huyendo del rey Herodes
y en el camino se encuentra
con dos fuertes labradores.

- Labrador, ¿qué siembras?
- Aquí estoy sembrando
unas cuantas piedras
para el otro año.
- Pues, si siembras piedras,
piedras se te vuelvan.

Fue tanta la cantidad
que el Señor echó de piedras
que parecía el terreno
igual que una grande sierra.
- Y este castiguito
que Dios te ha mandado,
labrador soberbio,
por ser mal hablado.

Caminan más adelante
y a otro labrador se encuentran
al que llegan preguntando
con idénticas maneras.

- Labrador, ¿qué siembras?
- Aquí estoy sembrando
este poco trigo
para el otro año.
- Pues, si siembras trigo,
trigo se te vuelva.

Y ven mañana a segarlo
sin ninguna detención,
que este milagro te hace
el Divino Redentor,
y si por nosotros
vienen preguntando
dices que nos viste
estando sembrando.

En cuanto llegó la noche
a su casa se marchó,
contándole a su mujer
todo lo que le pasó.

Al otro día de mañana,
ya se marchó con la hoz
y, estando segando el trigo,
allí se le presentó
un escuadrón de hombres;
la mujer y un niño,
que le preguntaron,
y él así les dijo:
- Cierto es que los vi
estando sembrando,
cierto es que los vi
pasar por aquí.

Se miran el uno al otro,
dos mil reniegos se echaban
pensando que no podían
a la familia atraparla.
- ¿Cómo es esa gente?
hombre, dínoslo.
- La mujer bonita
y el niño es un sol.
El hombre ya era
bastante más viejo,
le llevaba a ella
quince años lo menos.

Todos ellos dicen
al ver el fallado
que coger al niño
no se les ha logrado,
que coger al niño
todos lo querían,
que era el rey Herodes
quien le mataría.

Ë



 

Tahona
La marcha a Egipto.
[Informante: Pedro Cordero,
Olmedo (Valladolid)]
Transcrito por Antonio Sánchez
En : A la lumbre del Portal.
Madrid : Sonifolk (Cantes del Pueblo), 1983.


VERSIONES DOBLES
( XIV a XV )
"ROMANCE DE LA HUIDA A EGIPTO"
¾
"LA FE DEL CIEGO", "LA VIRGEN Y EL CIEGO" o "EL NARANJEL"
  + 
"LA MARCHA A EGIPTO" o "EL MILAGRO DEL TRIGO"



[ XIV ]

La Virgen y San José
caminan para Belén.
Como el camino es tan largo,
pide el Niño de beber.
- No pidas agua, mi vida,
no pidas agua, mi bien,
que los ríos bajan turbios
y no se puede beber.

Y yendo más adelante
hay un verde naranjuez
de naranjas y limones
que más no podía tener.
El labrador que lo guarda
es un ciego que no ve.
- Ciego, dame una naranja
para el niño entretener.
- Entre usted, señora, y coja
para el niño y para usted.

Mientras más cogía la Virgen
más echaba el naranjuez.
Y a la salida del huerto
empezaba el ciego a ver.
- ¿Quién ha sido esta señora
que me ha hecho tanto bien?
- Ha sido la Virgen pura
y el patriarca José.


—•—

Y, yendo más adelante,
con un labrador se encuentran.
Le pregunta la Señora:
- Labrador, ¿qué es lo que siembras?
- Aquí estoy, señora,
sembrando estas piedras.
- Pues, si piedras siembras,
piedras se te vuelvan.

Fue tanta la multitud
que el Señor le dio de piedras
que se le puso aquel haza
que parecía una sierra.
Ese fue el castigo
que Dios le mandó,
por ser mal hablado,
a aquel labrador.

Y, yendo más adelante,
otro labrador se encuentran.
Le pregunta la Señora:
- Labrador, ¿qué es lo que siembras?
- Aquí estoy, señora,
sembrando este trigo
para que a otro año
ya esté florido.
- Pues ven mañana a segarlo
y no tengas detención
que esta fineza te hace
el Divino Redentor.

El labrador, muy contento,
a la noche fue a su casa,
contándole a su mujer
todito lo que le pasa.
Buscaron peones
y a otro día fueron
a segar el trigo
que ya estaba seco.

Estando segando el trigo,
cuatro hombres a caballo,
por una mujer y un niño
y un viejo van preguntando.
Y el labrador dijo:
- Cierto es que los vi,
sembrando este trigo,
pasar por aquí.

Rodearon los caballos,
que mil reniegos echaban,
porque no se les logró
el intento que llevaban.
El intento era
de cogerlos presos
y que el rey Herodes
lograra su intento.

Ë



Fuentes:

Familia Gilabert-Carrillo
[versión de Jaén]
Transmisión oral.


[ XV ]

La Virgen y San José
caminan para Belén.
Como el camino es tan largo,
pidió el Niño de beber.
- No pidas agua, mi vida,
no pidas agua, mi bien,
que los ríos vienen turbios
y no se puede beber.

Y yendo más adelante
hay un verde naranjuez,
el labrador que lo guarda
es un ciego que no ve.
- Ciego, dame una naranja
para el niño entretener;
- Entre usted, señora, y coja
para el niño y para usted.

Mientras más cogía la Virgen
más echaba el naranjuez.
Y a la salida del huerto
el ciego empezó a ver.
- ¿Quién ha sido esta señora
que me ha hecho tanto bien?
- Ha sido la Virgen pura
y el patriarca José.


—•—

Y yendo más adelante
un labrador encontraron.
Le pregunta la Señora:
- Labrador, ¿qué estás labrando?
- Aquí estoy, señora,
sembrando estas piedras;
- Pues, si piedras siembras,
piedras se te vuelvan.

Fue tanta la multitud
que el Señor le echó de piedras
que aquel haza se quedó
que parecía una sierra.
Este fue el castigo
que Dios le envió,
estando sembrando
aquel labrador.

Y yendo más adelante
otro labrador se encuentran;
le pregunta la Señora:
- Labrador, ¿qué es lo que siembras?
- Aquí estoy, señora,
sembrando el trigo
para que otro año
ya esté florecido.
- Pues ven mañana a segarlo
y no tendrás detención
que este favor te lo hace
el Divino Redentor.

Estando segando el trigo,
cuatro hombres a caballo,
por una mujer y un niño
y un viejo van preguntando.
Y el labrador dijo:
- Cierto es que los vi,
sembrando este trigo,
pasar por aquí.

Rodearon los caballos,
que mil reniegos echaban,
porque no se les lograba
el intento que llevaban.
El intento era
cogerlos presos
y entregar al Niño
a Herodes soberbio.

Ë














 

Cancionero
[versión de Jaén capital]
Cancionero popular de Jaén /
[recopilado por]
María de los Dolores Torres Rodríguez de Gálvez
Jaén : Instituto de Estudios Giennenses, 1972.


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